Llega a Madrid BioCultura, y eso nos hace reflexionar a cerca del crecimiento de todo lo que tenga que ver con lo biológico, lo ecológico y lo natural.

Es un sector que está experimentado un gran crecimiento en poco tiempo, pero queda mucho camino por andar. Es cierto que, habitualmente y si queremos consumir productos biológicos, suelen ser bastante más caros que los industriales, pero no siempre tenemos que gastar mucho más para intentar llevar una vida algo más saludable. Estoy convencida de que si cambiamos ciertos hábitos cotidianos en nuestra alimentación podemos ayudarnos a estar mejor. Pero de alimentación hablaré en otro momento, en esta ocasión quiero hablaros de la cosmética.

Estamos acostumbrados a ir a la tienda y comprar cosmética, normalmente guiándonos por la publicidad con la que nos machacan a diario, pero no se nos ocurre indagar y ver qué es lo que realmente ponemos en nuestra piel. Deberíamos acostumbrarnos a ser conscientes de que la piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo y que, a través de él, se absorben todo tipo de sustancias, en mayor o menor medida, tanto nocivas como beneficiosas, y que esas sustancias van directas hacia el interior de nuestro organismo, es decir, al torrente sanguíneo. Así pues, no estaría de más comprobar los ingredientes que lleva cualquiera de los productos de uso diario que tengamos a mano. Esta pequeña lista os ayudará a reconocer algún ingrediente, su procedencia y sus efectos:

  • PARAFINAS: Se obtiene directamente del petróleo. No es nutritiva para la piel e impide la absorción de nutrientes.
  • SILICONAS: Compuestas por silicio y oxígeno. Textura agradable, pero repele el agua. En muchas ocasiones ha ocasionado problemas toxicológicos. Algunas han tenido que ser retiradas del mercado.
  • TENSIOACTIVOS: Se usan como emulgentes. En su fabricación intervienen gases muy tóxicos, alguno de ellos catalogados como cancerígenos y cuyos residuos pueden quedar en el producto. Pueden provocar trastornos cutáneos.
  • PARABENOS: Son conservantes y están siendo eliminados, de hecho en algunos países llevan tiempo prohibidos debido a la posibilidad de que sean cancerígenos. Son más peligrosos por vía cutánea que oral. En algunos casos los sustituyen por FENOXIETANOL.
  • FTALATOS: Derivados del plástico y presente en la mayoría de productos cosméticos (terminan en yl). Pueden aumentar las probabilidades de asma, rinitis y eczema. La aportación a la leche materna, tras haber sido empleados, disminuye el nivel de testosterona.
  • COLORANTES: Aparecen como Cl+nº (ej. Cl 1856) Son sustancias cancerígenas y alérgenas y producen modificación del ADN.
  • Aluminio [Aluminium] – Polvo de aluminio puro. Presente en la mayoría de desodorantes. Neurotóxico fuerte en humano, causa irritación de los ojos, la piel y los pulmones; disruptor endocrino, relacionado con la enfermedad de Alzheimer y el cáncer de mama, causa trastornos congénitos en los animales.

Podemos observar que la mayoría de los compuestos proceden del petróleo o plástico. ¿Pondrías sobre tu piel el aceite de tu coche? ¿Existe alguna ventaja al poner sobre nuestra piel cualquiera de estos productos? La respuesta es NO. En esta cuestión la RENTABILIDAD prima ante todo.

Por eso es preferible aplicarnos sustancias provenientes de la naturaleza, que son aceptadas y absorbidas perfectamente por nuestro organismo. En la cosmética natural utilizamos aceites vegetales y esenciales que además de aportarnos, según los que elijamos, unas propiedades u otras, también nos aportan propiedades curativas, ya que muchos de ellos son antiinflamatorios, antibacterianos o antifúngicos.

Además la cosmética natural nos permite personalizar, según la patología que queramos tratar. La gran variedad de aceites vegetales y esenciales, cada uno con sus propiedades, hace que tengamos un catálogo indefinido de fórmulas y nos permite innovar y crear las nuestras propias, según nuestras necesidades.

bioculturaUn dato curioso: los aceites esenciales son obtenidos por destilación mayormente. Tras esa destilación, lo que obtenemos es la esencia de la parte de la planta destilada. Esa esencia contiene moléculas de muy bajo peso molecular, a menudo entre 50 y 100 diferentes en cada esencia, y en ocasiones pueden haber hasta 300 diferentes. Debido a que el peso molecular es tan sumamente bajo, nuestra piel las absorbe sin problemas, y van directamente al torrente sanguíneo. Sírvanos esto para comprender que el uso de aceites esenciales no cae en saco roto, sino, muy por el contrario, son directamente absorbidos y cumplirán su función en nuestro organismo sin interrumpir el correcto funcionamiento del mismo, siempre y cuando el uso que hagamos de los aceites sea el adecuado. Y digo que “siempre y cuando hagamos un uso adecuado” porque debemos de tener un conociendo de los aceites esenciales para poderlos aplicar de manera correcta, ya que muchos de ellos son tóxicos, en mayor o menor medida, y dependiendo de las dosis utilizadas.

Para terminar os animo a probar los beneficios de la cosmética natural. No nos equivoquemos, lo bueno no siempre es caro. De hecho hay grandes marcas comerciales en el mercado que anuncian resultados milagrosos, por los que se paga cantidades desorbitadas, y el principio activo que llevan es minimísimo. Por el contrario, existen otras marcas naturales, con una cantidad de principio activo adecuado y amigables con nuestra piel y nuestro entorno, por las que no tenemos que pagar, ni una décima parte de lo que pagaríamos por una comercial.

Espero que todo esto sirva para que nos concienciemos poco a poco de lo que nos vende la industria cosmética y de los perjuicios que nos trae a cambio de su rentabilidad.

Esperamos que las informaciones ofrecidas por NatuCorpore, Centro de Estética Natural y Bienestar te sean de utilidad. Queremos que ayudarte a que te cuides de forma Natural y Aromática. Puedes dejar tus dudas o comentarios, contestaremos lo antes posible. Gracias por leernos!! :-)

Centro de Estética Natural y Bienestar